Socialmente, nuestra
sociedad alcanzó el modernismo sin entrar en la modernidad, es decir; los
instrumentos de desarrollo moderno, los incorporó al proceso productivo sin alcanzar la madurez del
pensamiento; que hizo llegar al elemento introducido en la cotidianidad social,
para mejorar la comodidad y el bienestar.
Ese vacío intelectual del
proceso de evolución, ubica el intelecto social en un período histórico intermedio
entre el arcaísmo colonial hispánico y el período moderno del proceso
independentista para entrar a la modernidad.
En ese sentido, la política,
debe observar ese aspecto del proceso social y permitir la liberación modernista
en el pensamiento social, porque así le abrirá una puerta a la modernidad del
individuo social para enfocar en él, el pensamiento ciudadano.
Y como ejemplo vemos; que en
la actualidad, aceptamos del reflejo de lo observado, como el consumo de los elementos
de alta tecnología. Con el que se puede apreciar; que 5 de cada diez que han
adquirido teléfonos inteligentes, acceden al 100% de su capacidad opcional,
pero solo 2 usan el 100% de su funcionalidad y 1 alcanza comprender la tecnología
en el lapso que permite el avance tecnológico.
De ahí, muchos ejemplos pueden formularse para
graficar el planteamiento en mejorar su compresión, pero la idea de hacer esta anotación,
es ir al fondo del punto social que está haciendo calor, en busca de una salida
al encierro histórico que provoca el vacío intelectual.
Por eso casualmente, la política
como ciencia que estudia el proceso social para construir caminos de
desarrollos, tiene ahora el momento histórico de bajar la presión social, que
permita al individuo aceptar el momento e incorporarse a la necesidad de hacer
un giro en el avance para impregnarse del conocimiento del proceso evolutivo a
objeto de conocer la realidad presente, en la que se genera la contradicción entre
post arcaicos y ciudadanos.
Para ello, el político, vale
decir, el funcionario público, debe usar la lleve que tiene para abrir la
puerta histórica del conocimiento, porque lo contrario, permitirá el acceso
abrupto al camino del desarrollo, sin datos precedentes que registren
consecuencias del proceso evolutivo accidentado.
Por eso, quien entienda; que
puede alimentar el fuego para mantenerse en la cresta del proceso, debe
pasearse por el hecho físico; que los cuerpos se transforman en el calor, sin
que haya elemento de él que no desintegre.
Abandonar el post arcaísmo
social, es flexibilizar la realidad presente para que acceda la población al
darse cuenta; que la realidad tiene un camino de esperanza en el desarrollo del
conocimiento represado por el querer ser, dentro de una burbuja de ilusiones.