Hay análisis de análisis de toda
situación, pero la que nos compete ahora es la que tiene que ver con la salud
social del país que no la determina la vida sino la existencia.
La nación es el honor, la
grandeza, el alma de todos y más allá de ello, la fortaleza de sostener con
principios y valores, las virtudes con las que hemos seguido adelante como
pueblo.
Hoy estamos al frente de la
jugada más perversa que haya conspirado contra la razón de habernos congregado
en estas tierras por más de 20 décadas en vía al desarrollo como pueblo
civilizado
Y dejarla impune demolería la
razón de continuar congregado como nación.
Al no haber duda; qué el
propósito de toda cómica que se ha protagonizado con los conceptos erróneos de
Revolución en este siglo de avance tecnológico, es y ha sido una treta para en
la confusión dirigida y organizada satánicamente; apropiarse como langostas de
la riqueza producto de la producción petrolera y no la fatigosa pero aceptable
razón de concepción errónea que erigimos para combatir democrática y civilizadamente
tal equivocación razonable.
Debemos aceptar que
lastimosamente nos han engañado como pueblo, como nación y que lo más
lamentable sea qué nuestros nacionales se confundieran en el manto de la
perversidad que se tejió para injustamente, como en los tiempos bucaneros, apropiarse de
las riquezas que nuestra existencia como pueblo trabajador logró acumular
Esa estrategia tiene sus raíces
externamente en la mente perversa del barbaza del caribe, que logró con
perseverancia y gran astucia, captar nacionales con sus revertidos análisis
sociales humanos y conllevarlos a la peor de las equivocaciones de un ser en
existencia terrenal, como la traición a sus congéneres por la ambición de hacer
lo que entendió que podía llegar a ser.
Obviando sin duda, que la vida se
hace como parte de la existencia universal en la que pertenecemos, inmersos al
plan de desarrollo del universo y que jamás podremos estar en dominio de su
creación, porque ello conllevaría a toda equivocación al pretender sustituir a
Dios como reza la evocación en la vida humana.
Ante ello, no hay más que hacer
en estos tiempos de altísima respuesta humana, como la de cabalgar hacia la
dignidad que se nos ha arrebatado encomendado al santísimo porque a él
pertenecemos y reconstituirnos como sociedad.
La humanidad está constituida y
organizada por la institucionalidad, en la que descansa, la reserva moral de la
existencia y a donde debemos acudir para solicitar con la gran fuerza de la
nación entera, que la constituye la mayoría, a que nos escuchen el argumento
que como nación hemos sido sorprendido en nuestra buena fe y atacado en nuestra
moralidad para destruirnos como nación por enemigos externos e internos con las
armas más perversas que se pudieran utilizar contra seres indefensos, como son
la invasiones de sicotrópicos en desvirtuar la siquis social e individual de
los sectores débiles de la sociedad en contraponerlos a los ciudadanos que
avanzaron porque constituían el estorbo del perverso plan de arrasar a una
nación.
Por lo que requerimos para protegernos de la amenaza que en
los últimos momentos se ha manifestado con claridad, en la funesta alocución
presidencial del 1ro de Mayo; en la que
de forma amenazante entre línea se dejó ver la retirada sin retorno, pero con
el mensaje de la propuesta indigna de paz qué amarra en la convocatoria del
consejo general de gobierno y con la que se llama al más fiel servidor
fucheriano para que haga en la treta, la especie de asesor plenipotenciario de
la representación imberbe del trio come-candela, que sellarán de mártires al
final de la historia, para que se asuma la pretensión de obviar castigo alguno
por los hechos que señalan a quienes recientemente fueron acusados de
complicidad en la confesión espeluznante del ex magistrado, militar-abogado
ante la nación y el mundo y que irremediablemente; tendrá que atender la corte
penal internacional CPI, como elemento aclaratorio de las causas que allí se adelantan
y las consecuencia qué de todo acto deriva contra los pueblos del mundo. Por lo
que se deja la solicitud encarecida al trio de sacrificados; la imperiosa
necesidad de aislarse del mundo, tras el retiro de la "triste" CIDH,
para así pretender impunemente librarse de los errores ilícitos contra la
humanidad
La intervención de todas las
naciones del mundo para así contener la horripilante situación que nos
corresponde enfrentar, mediante la fe inmensurable de salir con bien en esta
hora menguada de la nación venezolana.
Coterráneos, desnudemos el
corazón y pensemos como íntegros ciudadanos en la hora de hacer patria porque a
ella nos la han arrebatado
Dios salve a sus hijos
Fuentes:
http://www.twitlonger.com/show/h85lip